Merck

Análisis del agua potable

La demanda mundial de agua potable aumentará en un 40 % en 2030. Sólo el 3 % de toda el agua es agua dulce y debe ser protegida de la contaminación

El agua limpia es esencial para beber, así como para utilizar en la producción de alimentos y bebidas. Sólo el 3 % del agua mundial es agua dulce, pero las fuentes de agua dulce pueden contener contaminantes químicos, como el ácido perfluorooctanoico (PFAS) y el arsénico, así como contaminantes microbiológicos y patógenos. Incluso después del proceso de tratamiento, los residuos químicos y los contaminantes presentes en el agua potable pueden exceder los niveles de inocuidad y legalidad. Los municipios, las plantas privadas de tratamiento del agua y las instalaciones de producción de alimentos y bebidas deben analizar su suministro de agua con regularidad para asegurar que las concentraciones de contaminantes químicos y microbiológicos se mantienen en los niveles de cumplimiento establecidos por los organismos reguladores, o por debajo de ellos. Con una población mundial en crecimiento, se prevé que la demanda de agua dulce aumentará un 40 % para 20301. Con una mayor demanda, mantener la eficiencia y la precisión en los análisis de agua constituirá un desafío constante.


Artículos técnicos relacionados

Protocolos relacionados


Análisis químico en el examen del agua potable

Cualquier industria que produzca, utilice o procese agua potable debe cumplir las regulaciones nacionales y realizar análisis regulares para asegurar que el agua potable carece de contaminantes químicos y microbiológicos. Los contaminantes químicos comunes son: aluminio, amonio, bromatos, hierro, manganeso, cloruros, nitratos, nitritos, sulfatos, cromo y otros metales.

Cuando cabe la posibilidad de que estén presentes ciertos contaminantes ambientales industriales, se realizan otras pruebas. Durante los procesos de fabricación, incluida la producción de productos derivados del petróleo, adhesivos, productos farmacéuticos, pinturas o refrigerantes, se utilizan a menudo compuestos orgánicos volátiles (VOC). Los VOC también se utilizan como aditivos para gasolina, disolventes, líquidos hidráulicos y limpiadores en seco. La contaminación por VOC es una preocupación para la salud humana porque muchos son tóxicos además de ser presuntos, o conocidos, carcinógenos humanos.

Análisis microbiológico en el examen del agua potable

Los suministros de agua dulce también pueden ser una fuente de patógenos, lo que puede provocar la propagación y la transmisión de enfermedades sin control microbiológico. El análisis de cada patógeno en la red de abastecimiento de agua es costoso y requiere mucho tiempo, por lo que se utilizan microorganismos indicadores para detectar contaminaciones fecales y de otro tipo. Los coliformes, Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae se emplean habitualmente para comprobar la contaminación fecal.

El análisis microbiológico de las bebidas y el agua comerciales es esencial para garantizar su salubridad, pero también para evitar su deterioro. Las bacterias, levaduras, hongos y patógenos que se encuentran en las materias primas o durante el proceso de producción pueden disminuir la calidad y la inocuidad de los productos acabados. En las redes de abastecimiento de agua municipales y comerciales se analiza con frecuencia el cumplimiento de los requisitos regulatorios.

Análisis de desinfectantes residuales en el agua potable

La desinfección del agua potable reduce el riesgo de infecciones con patógenos, pero cabe la posibilidad de que deje residuos y subproductos de la desinfección (DBP) que pueden suponer un riesgo para la salud humana. Además, puede haber contaminantes orgánicos e inorgánicos de manera natural en el origen de la red de abastecimiento de agua. La identificación de contaminantes y los DBP es esencial para garantizar un consumo seguro.

Métodos de análisis del agua potable

Dado que el agua contaminada es peligrosa para los seres humanos y el medio ambiente, los organismos normativos, como la Agencia de protección medioambiental de los EE.UU. (USEPA), exigen el uso de métodos normalizados oficiales (por ejemplo, ISO, EPA, AOAC) para analizar el agua potable y las aguas residuales. Estas técnicas abarcan pruebas cuantitativas, cromatografía, espectrofotometría, reflectometría, mediciones de parámetros físicos (p. ej., punto de turbidez, color, dureza, pH, olor) y análisis de patógenos (moleculares o basados en cultivos celulares). Estas pruebas de control de calidad se realizan en el punto de entrada, después de las etapas de filtración durante el proceso de tratamiento, como la floculación y la clarificación, y también en los puntos de salida posteriores a la filtración, como el muestreo en el grifo.






Referencias bibliográficas

1.
National Intelligence Council. Global Trends 2030: Alternative Worlds [Internet]; December 2012 [cited 2020 Jun 16]. https://globaltrends2030.files.wordpress.com/2012/11/global-trends-2030-november2012.pdf